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Desde 1989, La Ruta de la Sal se celebra cada Semana Santa movilizando a más de 2000 regatistas y una flota de 200 embarcaciones de toda la península, Baleares y gran participación internacional. Es un evento lúdico-festivo-deportivo siendo su encanto la dificultad de climatología y las largas travesías que han de superar los participantes. Una auténtica aventura que mantiene todo su encanto desde la primera edición.

Muestra de ello es el aumento progresivo de participación con el que cuenta año tras año. La fecha es uno de los puntos que claves de esta regata, marcada por el calendario lunar que ha ubicado la Semana Santa en el último tramo del mes de marzo.

ruta2A pocas horas de la salida de esta regata, se verá la luna llena y será el el  jueves 24 de marzo cuando los veleros saldrán desde Barcelona y Denia para dirigirse a la isla de Ibiza. La ‘Versión Norte’ de esta regata, saldrá de Barcelona a las 10.00 horas del jueves 24 de marzo con rumbo al Club Náutico de Sant Antoni de Portmany, en Ibiza. 140 millas tendrán por delante los participantes que se enfrentan a este reto, condicionado por el panorama meteorológico de las fechas en las que se disputa.

Mientras, la ‘Versión Este’ de la regata partirá del RC Náutico de Denia, con un circuito de 120 millas que obliga a los equipos en competición a tomar Formentera por babor, la Isla de Tagomago y, navegando por la costa norte de Ibiza, llegar hasta Sant Antoni de Portmany en Ibiza.

La Ruta de la Sal es la regata de altura con mayor participación que se celebra en el Mediterráneo.

Un poco de historia

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Fue durante las guerras carlistas, en mayo de 1846 cuando durante ‘La Revolta dels Mariners’, Barcelona vivía una situación de bloqueo. La escasez de víveres, en este caso de sal, despertó en un famoso barcelonés, hombre de negocios, la idea de convocar a los más reconocidos navegantes del momento para presentarles un desafío: les pagaría los servicios por transportar sal de las Salinas de Ibiza a El Garraf, Barcelona. La única condición para recibir el pago sería el orden de llegada; así pues los primeros en llegar cobrarían en oro, pero los últimos quizá no podrían siquiera pagar a sus propios marineros.

Fueron 13 las embarcaciones que asumieron el reto. La primera en llegar con la sal fue el “Halcón Maltés”, una goleta de Baltimore de 32 metros de eslora patroneada por el griego Andreas Potrus, seguida del Jabeque “Jerba” y del bergantín “Arrogante”.

Cada primavera, desde hace 29 años se conmemora esta aventura con la Ruta de la Sal que abre el calendario de regatas europeo, y que año tras año ha ido aumentando progresivamente su participación   convirtiéndose así en una de las más importantes y míticas de España y en la de mayor participación del Mediterráneo.